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Nota de Prensa
LUISA GUBBINS PRESENTA SU PRIMERA INDIVIDUAL "PONERME MIS ZAPATOS DE CHAROL Y EMPEZAR TODO DE NUEVO"
•Exposición de pinturas y esculturas se inaugura en el Museo Pedro de
Osma el martes 17 de enero a las 7:30 p.m. (Av. Pedro de Osma 423, Barranco)
•Permanecerá en exhibición hasta el 19 de febrero. Ingreso libre.
Luego de un suceso que le cambiara la vida, la artista plástica Luisa
Gubbins, vuelve para continuar el trabajo que quedó interrumpido,
renaciendo a través de su obra conformada tanto por pinturas como por
esculturas que descubren un viaje interior lleno de simbolismo y épica.
La técnica de Gubbins pasa fácilmente de la pintura a la cerámica o la
escultura, del papier maché al bronce, incorporando a veces serigrafÃas con textos que adquieren un aura casi mágica.
Sus imágenes plásticas, contundentes al mismo tiempo que sensibles al enigma,
en ocasiones dejan notar las referencias a la pintura de la gran Frida Kahlo y como ella, intentan comprender su propia experiencia atreviéndose a fabular su vida a través de un universo visual originado desde su propia e intransferible vivencia personal.
"Es el cuerpo entero pero a veces sobre todo los pies y los zapatos, un
leitmotif, casi una fijación de Gubbins; quizás por lo importante que se
vuelve el andar cuando el destino nos ha obligado a desandar y luego andar de nuevo lo que ya hemos vivido....Luisa también se inventa personajes interiores que registran sus hallazgos sobre las sombras que nos habitan. Papel predominante juega su
amor declarado por el mundo andino, del que se dice oriunda en virtud de su segundo nacimiento", detalla a propósito Victor J. Krebs, curador de la muestra.
"En otros momentos, Gubbins pinta imágenes de ausencias y vacÃos pero con
un colorido que quisiera penetrar a través de su belleza. Surgen del
abandono de la memoria y de los nombres, experiencias ambas por las que ha
pasado Luisa en su proceso y que nos conectan con la fragilidad que es
nuestra substancia", añade.
Una influencia vital en la obra de Luisa Gubbins fue Bernardo Simonet,
pintor español amigo de la familia, con quien hizo sus pininos y a cuya
memoria está dedicada su primera muestra individual. El poder lúdico y
transformador del arte fue la primera lección que ella aprende de su tÃo
mentor y ha quedado escenificado en el cuadro "La Esperanza".
GRACIAS POR LA DIFUSIÓN
PARA COORDINACIONES DE PRENSA LLAMAR A LA PERIODISTA, CLAUDIA VELASCO.
CELULAR 997-932-226
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